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¿Qué dice la expresión corporal sobre ti?

¿Qué dice la expresión corporal sobre ti?

Entiende la importancia de los gestos en tu vida cotidiana y en tus vídeos.

Desde hace algún tiempo, los vídeos se han convertido en los principales medios de comunicación del mundo. Para que tengas una idea de esto, YouTube, la principal plataforma audiovisual del planeta, acumula, cada día, más de mil millones de horas de vídeos vistos.

Dada la importancia de este tipo de medios, cada vez más personas buscan contenidos de vídeo para aprender nuevas habilidades o simplemente para entretenerse.

Si te consideras un productor de contenido, ya sabes que hay mucho que hablar sobre las técnicas de expresión y oratoria, ¿verdad?

Por eso creamos esta guía extensa para hablar sobre uno de los elementos más importantes de cualquier comunicador: la expresión corporal.

¿Quieres saber qué pueden decir los gestos sobre ti y cómo controlar este aspecto de tu comunicación?

En esta guía verás:

Índice
Qué es el lenguaje corporal Qué dice el lenguaje corporal sobre ti Expresiones corporales negativas  Tipos de lenguaje corporal La expresión corporal en la grabación de vídeos. 8 métodos para mejorar tu desempeño en los vídeos.

Después de todo, ¿qué es el lenguaje corporal?

Según el psicólogo iraní Albert Mehrabian, profesor en UCLA (Los Ángeles, California) y considerado el padre de los estudios sobre el tema, el lenguaje corporal es una forma de comunicación no verbal en la que nos comunicamos a través de gestos, expresiones faciales y de nuestra postura.

Surgido mucho antes del lenguaje verbal, el lenguaje corporal sigue siendo considerado extremamente importante para nuestra comunicación.

Según el profesor Mehrabian, transmitimos nuestros sentimientos e ideas en una combinación de proporciones que sorprenden: el 7% es verbal, el 38% es vocal (por el tono de voz) y el es 55% facial (por nuestras expresiones).

Existe, por otro lado, un mito muy difundido con relación a estos porcentajes, pues muchas personas los interpretan erróneamente, atribuyéndoselos al contenido del mensaje.

Si esto fuera verdad, ver una película sin subtítulos y en un idioma desconocido sería suficiente para, apenas con analizar el lenguaje corporal de los personajes, comprender el 93% de lo que comunicaran, lo que obviamente no es posible.

De hecho, Albert Mehrabian defiende que es necesario que haya una coherencia entre lo que se dice y cómo se dice para comunicar el mensaje de la mejor manera posible.

Dentro de esta lógica, un vendedor que mantiene contacto visual constante, por ejemplo, puede transmitir mucha más confianza y seguridad a los clientes que aquel otro que no los mira a los ojos (quien podrá pasar una cierta impresión de disimulo), aunque ambos digan exactamente las mismas palabras.

Así, el lenguaje corporal consiste en gestos, posturas y otras formas de expresión de nuestro cuerpo que no solo ayudan, sino que constituyen una buena parte de nuestra comunicación interpersonal.

¿Qué dice el lenguaje corporal sobre ti?

El lenguaje corporal bien ejecutado y practicado funciona como una confirmación del mensaje que estamos transmitiendo. Es decir, si nos comportamos de acuerdo con la idea que queremos transmitir, el mensaje en sí se puede entender más fácilmente y con mayor claridad.

Así, más que el contenido en sí, el lenguaje corporal es responsable por transmitir las emociones y sensaciones que sentimos en ese momento, utilizando tanto los gestos, la postura corporal, el tono de voz y la velocidad del habla, o incluso la forma en cómo caminamos mientras nos comunicamos.

Hay varios tipos de emociones que pueden detectarse a través de la comunicación no verbal. El miedo, la inseguridad, la rabia, el aburrimiento, la desconfianza, el disimulo, entre otros, son solo algunos ejemplos de las variaciones emocionales transmitidas por un simple gesto.

Imagínate la siguiente situación:

Recién te han contratado para conferenciar a un grupo de empresarios de primer nivel sobre un tema que dominas. Sin duda, esto ya es un escenario intimidante por sí solo.

Sin embargo, ya sabes que la forma en cómo vas a portarte hará toda la diferencia en la conquista (o no) de aquel público inicialmente tan hostil y complicado.

Por lo tanto, nada mejor que empezar tu discurso con una sonrisa y un tono de voz firme y profundo para mostrar que dominas el tema y, a la vez, les das la bienvenida a los oyentes.

Puede parecer simple, pero ese tipo de postura, en combinación con otras prácticas de expresión corporal, puede ser la diferencia entre una conferencia y una presentación fracasada.

En el peor de los escenarios, un conferencista que habla rápido, mantiene la mirada distante del público y se toca el pelo con frecuencia, por ejemplo, muestra inseguridad, ansiedad y falta de dominio del tema.

Ten en cuenta que en ningún momento mencionamos el contenido de la conferencia.

Puede ser rigurosamente el mismo para ambos ejemplos. Sin embargo, la percepción entre uno y otro cambia completamente la forma en que la gente recibe el mensaje, simplemente por la adopción de lenguajes corporales opuestos.

¿Por qué usar el lenguaje corporal?

Ésta es una pregunta difícil, porque no es como si realmente tuviéramos una alternativa a ello. Al fin y al cabo, nuestro cuerpo dará señales no verbales independientemente de nuestra voluntad.

En este sentido, lo más importante es conocer las diferentes formas de expresión corporal y cómo es posible usarlas a nuestro favor.

Entonces, no pienses en el lenguaje corporal como una opción o una técnica más a incorporarle a tu estilo de comunicación.

Es tan esencial como el habla y, a diferencia de esta, que se limita a nuestra voluntad, se manifestará nos guste o no.

Por lo tanto, concentra tus esfuerzos en saber cómo se comunica tu cuerpo y en controlar cada aspecto de su lenguaje, para así poder transmitir tus ideas con claridad.

¿Existe expresión corporal negativa?

Probablemente ya estás intentando imaginar técnicas de lenguaje corporal para transmitir mejor tus mensajes y conquistar el público, ¿no?

Pero antes de eso, debemos entender los diferentes aspectos de este tipo de comunicación no verbal.

Mientras el empleo exitoso de diferentes gestos y posturas hace que nuestra comunicación se vea de forma positiva por el interlocutor, es fundamental comprender que también puede ocurrir lo contrario.

Ésta es la expresión corporal negativa, responsable de causarle grandes daños a la comunicación.

El lenguaje corporal negativo

Muchas veces, cuando interactuamos con alguien, independientemente del contexto, podemos transmitir una expresión corporal negativa sin siquiera darnos cuenta.

Mientras que las expresiones faciales suelen “entregar” más fácilmente nuestros sentimientos, otros gestos tan sutiles como la posición de las manos o incluso el lugar hacia donde apuntan nuestras rodillas pueden transmitir significados que no son agradables.

Ejemplos de expresión corporal negativa

Hay algunas posturas y gestos clásicos que transmiten una sensación de incomodidad, impaciencia o inseguridad.

Si ya no son deseados en una relación personal, ¿puedes imaginarte el daño que son capaces de causar en las interacciones profesionales?

Entonces, siguen algunos ejemplos de gestos que debes evitar para no transmitir un lenguaje corporal negativo.

Llevarte la mano a la boca

Cubrirse la boca con la mano es un gesto clásico y claro de omisión o mentira. Es decir que, cuando alguien no está diciendo la verdad, por lo general termina cubriéndose la boca.

Este tipo de gesto puede presentar variaciones, como pasarse las manos con frecuencia por los labios, tocarse la barbilla repetidas veces o incluso ponerse objetos delante de la boca, como vasos, tazas, bolígrafos, etc.

Labios apretados

El acto de apretar los labios demuestra una negación al decir algo.

Por lo general, cuando la persona no quiere opinar, decir lo que piensa o posicionarse, sus labios se comprimen entre sí.

Esta es una variación del gesto de la mano en la boca que denota negación u omisión, aunque no necesariamente una necesidad de mentir.

Mirada perdida

La mirada es uno de los elementos principales del lenguaje corporal.

Cuando no dirigimos nuestra mirada a la persona con la que hablamos, transmitimos una imagen de inseguridad y falta de claridad en el mensaje.

Muchas veces confundido con la timidez, este tipo de postura puede traducirse en la búsqueda de una imagen mental.

Al desviar los ojos de nuestro enfoque buscamos algo que apoye nuestro discurso, y esto hace que transmitamos inseguridad.

Contracción del ceño

Este tipo de gesto generalmente se percibe en la persona que recibe el mensaje.

Es decir, que si en algún momento estás dando un discurso y la persona con la que estás hablando está frunciendo su ceño, atención, porque ese no es un buen gesto.

Un ceño fruncido indica un alto nivel de tensión, nerviosismo o, principalmente, duda. Puede ser indicativo de que tu mensaje no se está recibiendo claramente.

Restricción de brazos y manos

Las manos por detrás de la espalda, pegadas al cuerpo y los pies cruzados por detrás de la silla indican una postura de poca confianza.

Este tipo de expresión corporal da claros signos de incomodidad, lo que puede sugerir falta de franqueza e intimidad en una conversación.

Tipos de lenguaje corporal

Hasta ahora has visto ya algunos ejemplos de lenguaje corporal y de diferencias en la expresión corporal positiva y negativa, así como sus efectos en tu vida.

Ahora, al abordar un tema un poco más técnico, ha llegado el momento de conocer los tipos de lenguaje corporal que existen.

Hay cinco categorías utilizadas para clasificar la comunicación no verbal:

  1. Kinésica: se relaciona a la expresión corporal literal, refiriéndose a los gestos de las manos y a las expresiones de la cara.
  2. Proxémica: relacionada con el uso del espacio que nos rodea.
  3. Paralenguaje: relacionada al tono de voz y sus variaciones.
  4. Tactésica: relacionada al tacto.
  5. Características físicas: relacionadas a la apariencia y a la forma corporal.

Estas clasificaciones te ayudan a comprender cómo es posible clasificar cada tipo de lenguaje corporal.

Sin embargo, en la práctica, la forma cómo transmitimos nuestras ideas a través de los recursos corporales funciona de manera mixta, de modo que tales clasificaciones se usan más comúnmente en los estudios científicos.

La expresión corporal en la grabación de vídeos

Si la introducción de esta guía te ha parecido cautivante, es probable que desees saber cómo aplicar las técnicas del lenguaje corporal al grabar tus videos, ¿no?

¡Entonces ha llegado el momento!

Cuando producimos contenido audiovisual, el principal elemento de conexión entre nosotros y el público es invariablemente nuestra imagen. Es por eso que el lenguaje corporal es tan importante para este tipo de actividad.

A continuación, veamos 5 consejos para actuar mejor frente a las cámaras y para que produzcas contenidos que conquisten al público con un lenguaje corporal ideal:

1. No demuestres cansancio

Además de la expresión corporal en sí, nuestra apariencia también dice mucho sobre el contenido que queremos transmitir en nuestros vídeos. Por lo tanto, aparecer frente a las cámaras cansado, con ojeras y desanimado es la peor opción que puedes hacer al respecto. Un presentador exhausto transmite la sensación de aburrimiento y cansancio, mostrando lo mucho que no quería estar allí.

Piensa en la última buena conferencia motivacional que hayas visto. ¿Te viene una a la mente? Entonces, lo más probable es que el orador estuviera seguro de sí mismo y emocionado. Al fin y al cabo, ¿cómo te motivas con alguien con cara de cansado?

2. Controla tu tono de voz

Los excesos crean problemas para cualquier aspecto de nuestra vida, y el uso de la voz no escapa a esta regla.

Así que ten cuidado con los extremos del volumen de tu tono de voz.

Grabar un vídeo hablando demasiado bajo, incluso si se utiliza un micrófono de buena calidad, transmite al espectador sensaciones de aburrimiento y apatía. A su vez, hablar demasiado fuerte creará incomodidad y ansiedad, lo que puede hacer que las personas abandonen tu vídeo rápidamente.

Entonces, la mejor opción es cambiar el volumen del habla según el contenido del discurso, siendo enfático en los momentos importantes y manteniendo un tono tranquilo cuando sea necesario.

3. No exageres en los gestos

Mientras los gestos con las manos ayudan a darle dinámica a tu vídeo, aumentando el interés del espectador en lo que estás diciendo, el exceso de ellos puede distraer fácilmente a tu público.

Evita también posturas como la de los brazos cruzados, que muestran un aire de superioridad y prepotencia.

Comportarte como un educador, por ejemplo, o incluso como alguien que es una referencia sobre algún asunto, te alejará de asumir una postura prepotente y arrogante.

4. Mira a la cámara con confianza

Cuando grabamos un vídeo, debemos tener en cuenta que la lente de la cámara representa a todo nuestro público. Por esto es fundamental mantener aquí la postura de “mirar a los ojos”, favoreciendo la conexión entre tu espectador y tú.

Por lo tanto evita mirar de lado, mostrando inseguridad, y también hacia abajo, pues además de transmitir un sentimiento de inferioridad y falta de confianza podrías incluso interrumpir la captura de audio, especialmente si se está reproduciendo con un micrófono de solapa debajo de tu ropa.

Decir cualquier cosa mirando hacia abajo también da la sensación de que no te importa el tema, además de causar aburrimiento y desinterés en aquellos que están viendo tu vídeo.

5. Endereza tu espalda

La transmisión de un mensaje o idea gana o pierde credibilidad debido a todos los aspectos que hemos enumerado hasta ahora, pero hay uno muy importante y fácil de corregir con la práctica, convirtiéndolo en un hábito: una postura erguida de la espalda.

Permanecer con la espalda encorvada y los hombros contraídos es una de las manifestaciones más clásicas de inseguridad.

Preséntate así a tu público y esto será lo primero que notarán.

Por lo tanto, recuerda siempre mantener la columna recta y bien asentada pero sin llegar a una postura forzada. Así, transmites confianza, dominio del tema y seguridad en lo que estás diciendo. Además, también ayuda a mantener la salud de tu espalda.

Métodos para mejorar el desempeño en los vídeos

Cuando elegimos grabar vídeos estamos eligiendo transmitir una idea, enseñar algo o incluso capturar a un público objetivo para nuestro negocio.

Por eso es fundamental dejar de lado todas tus creencias limitantes e invertir en las mejores técnicas de expresión corporal para aumentar el desempeño de tus grabaciones.

Con esto en mente, hemos separado algunos consejos clave para que tengas más éxito en tus vídeos.

Planifícalo todo

Un vídeo grabado siempre es una oportunidad para planificar con antelación todo lo que sucederá en el momento en que se presione el botón de “grabar”.

Así que no subestimes la importancia de tener un guión.

Más que un guión por vídeo, es ideal tener una planificación mensual y semanal, creando una rutina de producción creativa.

De este modo, en el momento de la grabación tendrás un dominio completo sobre el contenido, los pasos del proceso y los eventos del vídeo.

Queda, entonces, concentrarte en lo que dirás, y especialmente en cómo vas a comunicarte.

Evita los malos días

¿Sabes cuando todo va mal y nada parece solucionarse? ¡Esto es más común de lo que imaginas!

Si ya tienes una planificación previa y has creado una rutina de grabación, puedes darte el lujo de evitar esos malos días.

Cuando nos comunicamos con mal humor, desanimados, tristes o cansados, estamos transmitiendo estos sentimientos al público.

Por mucho que sepas actuar con brillantez siempre tendrás algún tipo de gesto en tu expresión corporal del que te olvidarás, revelándole al espectador que no todo está tan bien como parece.

Verifica el equipo y el escenario

Ya sabes cómo controlar tu tono de voz variándolo según la importancia de los temas tratados, pero también es importante eliminar cualquier tipo de interferencia externa que te obligue a cambiar el volumen de la voz sin propósito.

Recuerda elegir un local y un horario propicios para la grabación del vídeo.

Si es posible, invierte en un estudio con aislamiento acústico o, al menos, graba en momentos y lugares tranquilos.

Nunca leas los scripts durante la grabación

Uno de los mayores errores en la comunicación es demostrar la falta de dominio sobre el tema del que se habla en público.

¿Quién nunca ha presentado un trabajo escolar leyendo los apuntes que hizo el día anterior y se sintió extremadamente automatizado y rígido?

En la grabación de vídeos pasa lo mismo.

No puedes permitirte renunciar a un script, porque es en él que se transmitirán las informaciones en la grabación, tan importantes para lograr persuadir al público a comprar tu idea.

Sin embargo, el guión nunca puede ser más que una guía, por lo que es muy importante que no lo leas durante el vídeo.

¡No debes poner en él informaciones que se deban memorizar!

El escenario ideal es que conozcas el texto de antemano y tengas control sobre todo lo que se debe decir antes de empezar a grabar.

De esta manera, transmites confianza y demuestras que conoces bien el tema del que hablas, mostrándote competente en la función.

A su vez, leer el script frente a la cámara elimina toda la naturalidad de tu ponencia, además de enyesar la expresión corporal, que debería funcionar en conjunto con el lenguaje verbal.

Nunca mastiques un chicle

Masticar un chicle puede ayudarte mucho cuando se trata de reducir el estrés, pero ofrece una imagen extremadamente negativa cuando estamos grabando un vídeo.

Además de ser una falta de educación y mostrar en sí poco cuidado con la propia imagen, masticar un chicle también pasa un mensaje de prepotencia y desinterés por el tema.

No hay problema en masticar chicle desde que lo hagas antes o después de las grabaciones. ¡Pero nunca durante ella!

Asegúrate de que todo esté en orden

Antes de empezar a grabar, asegúrate de que todo funciona bien, desde el equipo hasta tu vestuario y accesorios.

Lo último que vas a querer es que alguna tontería te interrumpa, rompiendo la línea de razonamiento y debilitando tu confianza a la hora de hablar.

Cuidado con la vestimenta

Transmitir un mensaje de vídeo es trabajar con nuestra imagen. Por lo tanto, debemos tener cuidado de que no haya distracciones, especialmente cuando podemos controlarlas fácilmente.

La vestimenta es extremamente importante en este sentido.

En caso de duda, opta por una ropa más discreta, como camisetas sin estampados o colores más neutros.

Tu elección debe tener en cuenta la necesidad de atraer la atención del público hacia la idea y no hacia la ropa que estás usando.

Además, la ropa más discreta reduce la visibilidad de los vicios de expresión corporal, que pueden darse más fácilmente, por ejemplo, cuando usamos una chaqueta con varios bolsillos, una blusa, o cualquier otro elemento que podamos manosear inconscientemente mientras hablamos.

Elige tu mejor lado

Todos tenemos un lado que nos gusta más que el otro.

Este perfil dominante debe elegirse al grabar videos, lo que estimulará nuestra autoconfianza y hará que nos gusten más los resultados de nuestras grabaciones.

Por supuesto, no tienes que estar completamente de lado, y basta con usar este lado dominante solo a la hora de estar ante las cámaras.

Además, le pasarás más confianza al público.

El arte de hablar

Como puedes ver, la comunicación es una actividad muy compleja e involucra muchos otros aspectos además del habla.

Los gestos, la postura, el tono de voz…, todos estos elementos forman parte de la expresión corporal,  ¡y son capaces de influir mucho más de lo que puedas imaginar!

A pesar de esto, no permitas que el miedo de presentarte bien ante las cámaras sea un impedimento para empezar a grabar vídeos, o incluso a hablar en público.

Es aquella vieja idea: ¡la práctica lleva a la perfección!

Entonces, empieza a grabar o incluso a hacer presentaciones y con el tiempo notarás cómo la expresión de tu cuerpo se irá adaptándose mejor a tu habla.

Cuando te parezca necesario puedes volver también a esta guía para recordar las recomendaciones que dejamos aquí. ¡Ah, y no dejes de practicar aún más con estos 5 consejos para conseguir hablar mejor en público!

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