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Guía: cómo crear una página de destino matadora

Guía: cómo crear una página de destino matadora

¿Ya has creado tu producto digital, tienes tu propia página web y recibes bastantes visitas, pero no estás haciendo muchas ventas? Descubre por qué...

Ya creaste tu producto digital, tienes tu propio sitio web y hasta tienes una buena cantidad de visitas. ¡Pero no estás haciendo muchas ventas! Este es un problema muy común y no quiere decir que el producto sea malo o que tu boletín informativo no sea interesante. Posiblemente el lector no sabe qué hacer para llegar a tu sitio web y no está dispuesto a buscar, por eso él cierra tu página y hace otra búsqueda. Si estás en esa situación no te desesperes. Hoy vas a aprender acerca de una de las herramientas más importantes y útiles para aquellos que hacen negocios en línea: la página de destino.

¿Qué es exactamente una página de destino?

Un error muy común de quien está empezando es confundir la página principal del sitio con la página de destino, ya que las dos sirven para recibir al visitante. En realidad, las dos tienen funciones muy distintas y eso influye profundamente la manera como se debe entenderlas y construirlas.

La página de inicio o página principal de tu sitio web tiene como objetivo recibir al usuario y direccionarlo fácilmente a una serie de lugares que sean de su interés. Puede ser tu archivo, tu enlace de noticias o tu página de contacto, por ejemplo. La página de inicio sirve como punto de partida para que el visitante explore lo que ofrece tu página. La página de destino, cuando lo recibe, tiene por objeto que el cliente lleve a cabo una acción específica. Puede ser la realización de una compra, subscribirse a un boletín informativo, firmar una petición o incluso proveer su correo electrónico. La única función de la página de destino es lograr que el usuario haga eso, y todas sus características son planificadas con este objetivo.

La relación entre los visitantes entrantes y el número de veces que se llevó a cabo la acción solicitada se llama tasa de conversión. Por ejemplo, si tu página de destino recibió 2.000 visitantes y 500 de ellos hicieron la compra propuesta, su tasa de conversión es del 25%. Es importante que entiendas este número, porque se trata del principal indicador de la eficiencia de tu página de destino y tendrás que seguirlo muy de cerca.

¿Qué necesita tener tu página de destino?

Call-to-action: Este es otro concepto clave. La CTA, o call to action (literalmente llamado a la acción), es el enlace, botón, imagen o texto que llama a tu usuario a que haga algo. Es el que da la orden, el comando, para que el lector realice la acción que deseas en la página. Tu llamado a la acción debe ser visto y entendido en 5 segundos como máximo. Debe ser obvio, sin complicaciones y debe aparecer más de una vez en la página. Si el usuario decide leer tu página hasta el final y luego decide hacer la compra, es ideal que él no necesite volver a la parte superior de la página para hacer clic en el botón. Debe haber un botón en la parte inferior esperándolo. Todo ello para que el proceso sea lo más fácil e intuitivo posible para tu potencial cliente.

Propuesta de valor: Lee tu página con mucho cuidado. ¿Ella muestra claramente cuál es el valor de tu producto o servicio? ¿En qué mejorará la vida del cliente potencial? ¿Qué problema se resolverá? ¿Qué va a aprender? Es importante entender claramente cuál es el beneficio que voy a obtener si soy tu cliente o suscriptor. Si no pasas el valor con claridad, el usuario se desalienta y no obtendrás la conversión.

Invitación a saber más: Debes ofrecer una forma fácil para que alguien interesado obtenga más informaciones sobre tus productos y servicios. Tu página de destino proporcionará los datos más importantes y más comúnmente consultados, pero si no es suficiente, entonces no puede ser un problema obtener detalles o incluso ponerse en contacto directamente contigo para hacerte las preguntas necesarias. Tal vez al cliente le interesó el producto, pero no sabe lo suficiente de la empresa, por ejemplo. Tener un enlace para que sepa más lo acercará a la conversión. Si el cliente necesita ir al motor de búsqueda para obtener esta información, él tendrá más tiempo para desistir de la compra.

Aprobación social: ¿Cómo convencer a alguien que no te conoce que tu producto es bueno? Una excelente forma de hacerlo es utilizar los testimonios de aquellos que ya te conocen. Pueden ser clientes satisfechos, críticas positivas o artículos acerca de tu trabajo. Si logras demostrar que otras personas que han hecho negocios contigo se quedaron satisfechas, estás más cerca de convencer a tu consumidor potencial a también hacerlo. La aprobación de los demás ayuda a validar lo que dices de ti mismo y de tu producto digital.

Crear urgencia: En la página de destino el tiempo más importante es el presente, ahora. No le compete a tu página de destino que el público sitúe a tu producto en una lista de deseos o de futuras adquisiciones. ¡Tú página de destino quiere concretar la acción ahora! Una buena forma de lograrlo es ofrecer recompensas por tiempo limitado, rebajas y beneficios. El consumidor debe sentir que es una buena idea comprar tu infoproducto, ¡pero es mejor hacerlo ya mismo!

Objeciones: Es probable que, al acceder a tu página, el lector se ponga a la defensiva. Si ofreces una solución, algunas personas pensarán “pues eso no funciona para mi problema”; cuando te refieres a llevar a cabo alguna actividad, dicen “no tengo tiempo”; y cuando muestras el valor la reacción es “pero es que no tengo dinero.”. Esas reacciones son automáticas y completamente naturales. Tú haces lo mismo cuando estás buscando algún producto. Piensas y te pregunta si es lo que realmente estás buscando. De todas maneras, ¡no te desesperes, hay una forma de evitar esta resistencia! Lo que debes hacer es ponerte en el lugar de las personas y pensar: “¿Qué objeciones causará mi producto en el público?” A continuación, solo tienes que responder sistemáticamente estas objeciones en tu página de destino, explicando por qué el producto o servicio que vendes es el adecuado para ellos y les servirá bien. De esta manera se elimina la objeción antes de que haya tiempo para manifestarla, tranquilizando al cliente y llevándolo a hacer la compra.

Convirtiendo las visitas en ventas

Ahora ya has puesto todos los elementos debatidos en tu página de destino, pero la tasa de conversión aún es muy baja. ¿Qué puede estar sucediendo? Echemos un vistazo a algunos de los problemas más comunes:

Relevancia: Tu página de destino sólo debe contener informaciones de enorme significado para el proceso de compra. Las informaciones adicionales deben estar fácilmente disponibles, pero a través de un enlace. Asegúrate de que cada imagen, texto y botón sirva el propósito de la página de destino. Todo lo innecesario sirve para confundir y distraer al usuario y debe ser evitado.

Calidad: ¿Tu texto está bien escrito y sin errores? ¿Tus imágenes son lindas, están bien hechas y se entienden perfectamente? ¿Tu página carga rápidamente y sin errores? Una pobre presentación da la impresión de que el producto también es malo. Una página de destino impecable valora tu producto y mejora en gran medida tus posibilidades de hacer la venta.

Encontrarlo todo y en su debido lugar: Si un usuario visita por primera tu página de destino ¿encuentra todo lo que quiere? ¡Que no tenga que buscar nada! Agrupa los elementos por similitud y utilidad. Si hay un texto con un call to action para comprar, el botón para efectuarla tiene que estar cerca. El botón de checkout debe estar cerca del botón “ver cesta de compras”. Si le pides al usuario su correo electrónico, ¡debes tener un campo listo para recibir la dirección de inmediato! Alguien puede estar interesado en suscribirse a tu boletín informativo después de leer tu presentación, pero si no encuentra rápidamente el botón para suscribirse, probablemente saldrá.

Realce: ¿Cuáles son los elementos que dominan tu página? ¿Ellos trabajan para lograr la conversión? Tu espacio es limitado y debe ser aprovechado de la mejor manera posible. ¿Qué ayuda más a vender tu producto? ¿Una imagen? ¿Un testimonio de alguien que conoces? Haz que dicho elemento sea el más visible. Ponlo en la parte superior de la página, o utiliza un tamaño más grande. Todo lo que se relacione al call to action debe ser visto más fácilmente que los elementos que sólo sirven de apoyo.

Mejorar siempre

Como podemos ver, crear una página de destino no es exactamente seguir al pie de la letra una receta de tarta. No hay un formato o combinación única que se ajuste bien a todos los productos digitales. Debes prestar mucha atención en tu público, entender qué él espera y le gusta para diseñar tu página de destino ideal. Siempre debes medir tu tasa de conversión, si sube o baja, e ir haciendo ajustes en la página, sin olvidar todo lo que has aprendido hoy. Vas a descubrir qué formas funcionan mejor para ti y tu público y podrás maximizar tus ventas.

Si todo parece algo complicado y denso, no te desanimes. Es más sencillo de lo que parece. Sólo exige atención, esfuerzo y trabajo para diseñar, efectuar el seguimiento y mejorar tu página de destino siempre. ¡Sus beneficios merecen la pena!

¿Cómo es tu página de destino?

Si ya has creado, estás ajustando o testeando tu página de destino, ¡comparte tus historias con nosotros en los comentarios!

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