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¿Cómo la inteligencia cultural te puede ayudar a expandir tus negocios?

¿Cómo la inteligencia cultural te puede ayudar a expandir tus negocios?

¡Descubre por qué es importante desarrollar la inteligencia cultural entre tus colaboradores y líderes!

Desde que el mundo es mundo, ocurren intercambios culturales entre los pueblos. Estos contactos han configurado diversos aspectos de la sociedad en que vivimos hoy.

Con la globalización, las distancias se volvieron aún menores. Y es aquí que surge el concepto de inteligencia cultural.

La idea gira alrededor de un conjunto de habilidades que permite que una persona interactúe positivamente con otras que son culturalmente diferentes.

Y no estamos hablando solo de nacionalidades diferentes, sino también de costumbres regionales, creencias religiosas, comportamientos alternativos, etc.

Para entender mejor de qué trata este concepto, su importancia en el mundo de los negocios y en el desarrollo personal de los colaboradores, ¡continúa leyendo este post!

¿Qué es la inteligencia cultural?

La cultura en que vivimos influencia directamente quienes somos y nuestra manera de actuar. Varias esferas tienen un efecto modelador en nuestras vidas: los valores, las costumbres, las creencias, las percepciones y los comportamientos.

Para que tengas una idea, estamos tan sumergidos en nuestra cultura, que muchas veces limitamos nuestras opciones para seguir determinado camino automáticamente.

Es el caso de algunas religiones con adeptos concentrados en una única localidad — el hinduismo, por ejemplo, es la religión de casi el 80% de los indios.

La inteligencia cultural es la capacidad de entender los impactos del medio sobre el ser humano.

De ese modo, pasamos a tratar las diferencias con más flexibilidad — una persona inteligente en términos multiculturales logra gestionar y lidiar mejor con singularidades culturales.

Los principales componentes de la inteligencia cultural son:

  • motivación: el interés intrínseco de interactuar con personas culturalmente diferentes;
  • cognición: la comprensión de las “normas” que rigen otras sociedades, como la adecuación social de acuerdo con lo que se espera en otra cultura;
  • metacognición: la comprensión o conciencia de ideas elaboradas a partir de perspectivas culturalmente diferentes u opuestas;
  • comportamiento: la habilidad de comportarse de manera diferente en otras culturas, como cubrir los hombros al entrar en ambientes sagrados de determinada religión.

Estos cuatro componentes constituyen habilidades que se pueden desarrollar y que permiten mantener una relación amistosa con personas de otras culturas. 

Más que eso, nos posibilitan crecer personal y profesionalmente a partir del contacto con visiones de mundo diferentes.

¿Por qué pensar en múltiples culturas?

En un mundo altamente globalizado como el que vivimos actualmente — donde las barreras geográficas son cada vez menos significativas en intercambios profesionales y comerciales — es común que grandes empresas tengan que lidiar con múltiples culturas, especialmente si pretenden expandir sus negocios a otros países.

Por eso, los empleados acaban teniendo contacto con elementos culturales diferentes.

¿Cómo evitar que eso se torne un disparador de intolerancia en el ambiente de trabajo? ¿Cómo aprovechar y extraer lo mejor de la convivencia heterogénea? ¿Cómo fomentar una economía colaborativa que lleve al desarrollo colectivo?

Pensar en el concepto de culturas múltiples y entender su importancia es el primer paso. Las empresas que tienen esa preocupación ya le tomaron la delantera a sus competidores, pues la inteligencia cultural se tornó un aspecto decisivo para la salud del negocio. En los ambientes donde ese rasgo no existe, las relaciones pueden tornarse conflictivas.

Por otro lado, la falta de habilidad para lidiar con las diferencias puede llevar a dificultades recíprocas de comunicación y comprensión.

Entonces, podemos decir que, hoy en día, saber gestionar culturas múltiples e iniciar un proceso de educación corporativa con ese fin es tan importante como solucionar problemas comunicacionales y de gestión.

¿Cómo desarrollar la inteligencia cultural?

Los equipos de empleados técnicos, de servicios y de gestión y, principalmente, los líderes del negocio se benefician con la comprensión de múltiples culturas. La inteligencia cultural puede desarrollarse por medio de:

A continuación, te dejamos 5 pasos que te ayudan a poner en práctica este tipo de aprendizaje.

1. Estudiar casos de multinacionales

Conocer las experiencias interculturales de multinacionales es una forma eficiente de observar lo beneficiosos que son los intercambios entre personas con diferentes percepciones.

Busca casos de empresas que son referencia en sus áreas y comparte su realidad con los empleados.

2. Conocer nuevas culturas

Si es posible, invierte en viajes corporativos internacionales. Conocer otras culturas, especialmente los líderes, contribuye al fortalecimiento de una economía creativa, ya que la herencia cultural — o patrimonio — es uno de los pilares del desarrollo empresarial dinámico.

3. Ejercitar la tolerancia a las diferencias

En los entrenamientos, capacitaciones y dinámicas, incluye reflexiones que incentiven el ejercicio de la tolerancia. Las actividades que estimulen el contacto con lo diferente y mejores formas de actuar con relación a valores diversos son muy bienvenidas.

Así, los empleados podrán ejercitar tres de los componentes de la inteligencia cultural: la cognición, la metacognición y el comportamiento.

4. Desarrollar el interés

Con relación al componente de las motivaciones, despertar el interés por diferentes culturas y por el contexto multicultural es fundamental. Esta es la base para establecer un ambiente de trabajo genuinamente tolerante.

Para lograrlo, vale la pena invertir en conferencias sobre culturas diversas. Otro consejo es preparar presentaciones y recoger estadísticas que demuestren los beneficios que el intercambio cultural puede traer no solo al ambiente de trabajo, sino también al desarrollo personal.

5. Invertir en inteligencia emocional

La inteligencia emocional está siendo muy valorada en el medio corporativo. Se trata de gestionar las emociones, de manera que las interacciones interpersonales no sean afectadas por eventuales sentimientos negativos.

Este también es un camino interesante para desarrollar la habilidad de lidiar con personas culturalmente diferentes.

Por eso, un consejo que te damos es promover entrenamientos y actividades para proporcionar la comprensión y la refinación de la inteligencia emocional de los colaboradores. Esto incluye:

  • autoanálisis;
  • dominio racional de las emociones;
  • capacidad de lidiar con presión;
  • desarrollo de la empatía, etc.

Al final, ¿por qué apostar en la inteligencia cultural?

Como vimos, la inteligencia cultural es la habilidad de reconocer, aceptar y lidiar con diferencias de valores y percepciones relacionados con el medio cultural.

Actualmente, invertir en esta característica significa preparar a los empleados para un contexto de intercambios que, si son bien aprovechados, pueden llevar al desarrollo de todos.

Sin contar que contribuye a la internacionalización del negocio, pues, en tal caso, se necesita comprender la multiculturalidad para promover adecuadamente tu producto o servicio alrededor del mundo.

¡Y, hablando de eso, aprovecha para entender qué es marketing internacional y cuando debes aplicarlo!

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