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¿Qué es la neuroeducación?

¿Qué es la neuroeducación?

Conoce los impactos de este concepto en el aula.

La neuroeducación es un enfoque interdisciplinario que integra las ciencias de la educación y las que se ocupan del desarrollo neurológico. Por lo tanto, conocerla puede ayudarte mucho a mejorar el desempeño de tus estudiantes en el aula.

La neuroeducación también es una gran promesa en el mercado educativo.

Su concepto clave es el respeto a la individualidad del alumno — cada estudiante aprende de una manera y esto debe explorarse.

Los responsables de este proceso de aprendizaje individual son el funcionamiento del cerebro y las funciones cognitivas y comportamentales.

Para que entiendas mejor, ¡sigue leyendo!

El concepto de neuroeducación

Como dijimos, la neuroeducación es un enfoque interdisciplinario y es el resultado de la unión de tres áreas del conocimiento humano:

  1. la Pedagogía: dedicada a los procesos de aprendizaje y educación;
  2. la Psicología: con sus contribuciones a la investigación sobre cognición y comportamiento;
  3. la Neurociencia: que se centra en el funcionamiento del sistema nervioso central.

La pedagogía siempre ha traído mucho la idea de colectividad para los procesos de enseñanza: los estudiantes aprendían a partir de la integración con la comunidad y transformaban su conocimiento durante las interacciones sociales.

Sin embargo, los estudios centrados en procesos cognitivos y comportamentales comenzaron a ganar importancia a partir del siglo pasado.

Uno de los principales responsables por el impulso de esta área fue el lingüista Noam Chomsky, quien desarrolló una teoría muy consistente sobre la adquisición del lenguaje. Para él, este proceso dependía más de las facultades mentales que de las interacciones sociales.

Este pensamiento abrió la puerta a una serie de investigaciones destinadas a desentrañar los secretos de las funciones cognitivas: lenguaje, memoria, razonamiento, atención y otras habilidades cerebrales.

Más tarde, surgió la neurociencia y el verdadero escaneo cerebral — empezamos a darnos cuenta de que cada área de este órgano reaccionaba de manera diferente a ciertos estímulos.

Entonces, la idea de que los procesos de aprendizaje estaban vinculados a las interacciones sociales cambió un poco.

Ahora, el foco está en las reacciones individuales a cada estímulo y en cómo los comportamientos personales se modifican.

Suena complejo, ¿no?

El tema es realmente extenso, pero la lección más importante es que la neuroeducación está cambiando la forma como se trata a los estudiantes. Ahora, se observan sus particularidades y las influencias de su sistema neuronal.

La neuroeducación en el proceso de aprendizaje

Para que entiendas mejor, piensa en lo siguiente: hoy en día, estamos en un mundo donde la información fluye muy rápido y nuestra atención está entrenada para ser cada vez más selectiva.

Un vídeo de YouTube, una noticia en la tele, una canción en la radio: tenemos la necesidad de deslizar la pantalla, cambiar de canal o de estación, porque no perdemos mucho tiempo en algo que no nos llama inmediatamente la atención.

Esto es un reflejo de los cambios neurológicos que vienen precisamente de la sobreestimulación — el resultado de la transformación tecnológica, el advenimiento del mundo digital y la globalización.

Cada uno aprende a su manera

El cambio en la forma como tratamos los estímulos externos también ocurre a nivel individual, ya que cada persona reacciona a su manera y a su propio ritmo. Y eso influye mucho dentro de un aula.

¿Ya has escuchado eso de que hay varias “inteligencias”? Pues, esta idea tiene sentido.

Es difícil aplicar un método de enseñanza rígido y esperar que a todo el mundo salga bien en los exámenes de fin de curso. Algunas personas aprenderán perfectamente, pero otras, no.

Esto no tiene que ver con una capacidad intelectual inferior o con falta de dedicación.

Lo que pasa es que las funciones neuronales de cada individuo actúan de una manera específica. Además de que cada quien tiene habilidades cognitivas y procesos comportamentales particulares.

Los resultados son más positivos

La utilización de las contribuciones de la Psicología y la Neurociencia asegura que el proceso de aprendizaje sea más preciso y, por lo tanto, que el contenido se aproveche mejor.

Algunos de los efectos de la neuroeducación son:

  • identificación de las necesidades individuales de los alumnos;
  • metodologías de enseñanza más estimulantes;
  • asimilación más profunda de la información;
  • respeto al potencial cognitivo de cada estudiante.

Además, usar el conocimiento sobre la función cerebral en el proceso educativo es muy importante, precisamente porque este órgano es flexible — se modifica a medida que aprende.

El sistema nervioso crea conexiones entre las neuronas según las experiencias individuales. Entonces, comprender cuáles son las características personales del alumno, hace que tenga más autonomía e interés.

El protagonismo estudiantil es fundamental para estimular las funciones correctas y lograr un aprendizaje más completo.

Esto vale especialmente para la educación a distancia, ya que, en este modelo de enseñanza, los alumnos tienen, naturalmente, más libertad de decisión con respecto a sus propios procesos de aprendizaje.

Implementando este enfoque

Para aprovechar los hallazgos de la neuroeducación en el aula, debes tener claro que algunos preceptos básicos de este enfoque son:

  • cada cerebro reacciona a los estímulos de una manera y eso lo modifica;
  • el aprendizaje depende de las influencias ambientales/sociales, pero también de predisposiciones genéticas y procesos mentales individuales;
  • el perfeccionamiento cognitivo es esencial en el aprendizaje, como lo es la metacognición — el autocuestionarse sobre lo que se ha aprendido.

Tomando esto como base, los estudiosos de la neuroeducación sugieren que se adopten algunas prácticas en los procesos de enseñanza. Anótalas:

  1. Evaluar al alumno individualmente, mediante mapeo cerebral y pruebas de cognición;
  2. Realizar actividades que estimulen las funciones cognitivas y faciliten las sinapsis, como música, juegos de memoria, ejercicios prácticos de pensamiento, etc.
  3. Abrir espacio para el diálogo y tener una cultura metodológica adaptativa, de acuerdo con los resultados individuales de los estudiantes;
  4. Identificar trastornos de conducta o discapacidades de aprendizaje y tratarlos con el apoyo de la Psicología y la Neurociencia, para que no comprometer el desarrollo del alumno, entre otros.

La neuroeducación está ganando cada vez más fuerza, y hoy en día tenemos una gran aliada: ¡la tecnología!

Por lo tanto, el enfoque que se basa en estos preceptos puede parecerte muy complicado ahora, pero nos atrevemos a afirmar que es el futuro de la educación y que ya vale la pena estimular este tipo de métodos.

Además de la neuroeducación, hay otras tendencias en la enseñanza y algunas, incluso, ya son una realidad.

¿Quieres saber cuáles son? Lee todas las novedades en nuestro post sobre el futuro de la educación.

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