Aprende cómo hacer una planeación didáctica siguiendo estas 5 ideas

Aprende cómo hacer una planeación didáctica siguiendo estas 5 ideas

Paso a paso simple para crear una buena planeación didáctica de un curso.

La calidad de un trabajo depende directamente de la organización.

Cuando se trata de hacer una planificación didáctica, ser organizado ayuda al docente en su trabajo. Sin esta habilidad, existen grandes chances de distraerse y no profundizar en los temas que se pretende enseñar.

Nuestra idea en este post es justamente ayudarte a organizar tus clases y nada mejor que una planeación didáctica para concretarlo.

Aquí, en nuestro blog, ya hablamos sobre este tema y mostramos las principales ventajas de la planeación didáctica para los profesores.

¡Por eso elaboramos un paso a paso rápido y fácil para poner en práctica este extraordinario recurso!

5 pasos para hacer una planificación didáctica

Estrategia: esa palabra es uno de los elementos que rigen toda la planificación. Por eso, al preparar tus clases, debes tenerla siempre como rumbo.

Dicho esto, vamos a las 5 ideas:

1. Establece cuáles son los mejores contenidos para tu clase

No es por casualidad que el marketing ha incorporado el contenido a su estrategia. Un buen material es capaz de informar, atraer consumidores y prepararlos para que tomen sus decisiones.

Así como en el mercado, cuando se trata de preparar clases, la preocupación respecto del  contenido debe ser una de las primeras acciones. ¡Recuerda que será usado para promover el aprendizaje y también para atraer estudiantes!

Frente a esto, podemos dividir el contenido en tres bases:

  1.   Conceptual: enfoca el aprendizaje de conceptos, teorías;
  2.   Procedimental: orientado al aprendizaje sobre saber hacer;
  3.   Actitudinal: que se esmera en enseñar lo que el alumno debe aprender a ser.

La elección de la línea variará según el objetivo de tu curso o materia.

2. Investiga las necesidades de tu público

Otro paso importante es el conocimiento sobre las necesidades de tu público.

Es necesario estudiar e investigar quiénes son tus potenciales clientes. 

Esto significa que no basta solo entender sus necesidades educativas y dificultades, sino también comprender sus anhelos como persona, es decir, los objetivos de vida que la hicieron llegar hasta ti.

Por ejemplo:

Imagina que tu enfoque sea la educación a distancia (EAD), por eso pensemos en personas que desean flexibilizar sus horarios y aprender un curso de corta duración.

Por lo tanto, es importante que emplees metodologías como el microlearning e incentives al grupo de alumnos de tu curso a enfocarse en esa modalidad de enseñanza.

3. Define tus metas y el objetivo final de tus clases

¿Cuáles son las metas establecidas para tu trabajo? ¿La forma como estás gastando tu tiempo está en sintonía con ellas? Estas preguntas ayudan a reflexionar sobre el orden de prioridad de las tareas y a entender si las acciones practicadas están en estrecha relación con tus objetivos.

El primer paso es enumerar todas las metas, colocando en el papel todo lo que ambicionas alcanzar a corto, mediano y largo plazo.

¿Te acuerdas aquella famosa investigación sobre los anhelos de tu público? Escríbelos en una lista lista al lado para verificar el nivel de alineamiento de ambas y, a seguir, determina los plazos de cada meta para ponerlas en práctica.

4. Flexibiliza tu planeación didáctica

No siempre cumplirás la planeación didáctica que has hecho, tal como fue establecida. Por lo tanto, es importante que la metodología esté preparada para alteraciones. Lo ideal es dejar espacios para incluir nuevos contenidos, por ejemplo.

Mientras tanto, observa también las críticas de los alumnos. A veces los cambios necesitan ser más profundos.

Por eso debes estar abierto a escuchar y cambiar. ¡Esa es una forma de crecer como profesional y también de perfeccionar tu enseñanza, garantizando que lo que estás compartiendo sea mejor aprovechado!

5. Enfócate en la evaluación

Después de todo el trabajo que implica enseñar determinado tema, llegó la hora de evaluar si los alumnos asimilaron el conocimiento.

Hay diferentes metodologías de evaluación, pero te cabe a ti escoger la que mejor satisface tus necesidades.

Supongamos que tienes un curso online. Ahora, imagina que uno de los objetivos es justamente lograr que los alumnos sean creativos para resolver casos.

Puedes proponer preguntas para que ellos las respondan en un foro, creando un espacio para integrarse con los otros estudiantes. Al fin y al cabo, proponer un diálogo general puede servir para garantizar una evaluación completa.

Cómo hacer un plan de lección: paso a paso para el curso en línea

Ahora que conoces los consejos para una buena planificación, veamos en la práctica cómo armar uno.

Mira esta plantilla de plan de clase:

¡Ahora, vamos al paso a paso para desarrollar tu planeación didáctica!

1. Identifica y elige el tema.

Lo primero que debes hacer es pensar en el tema de la lección.

Por ejemplo, si tienes un curso de cocina italiana y, en tu primera clase, quieres enseñar un poco sobre la cultura y la historia del país, nombra el tema: [Para comenzar] Cultura e historia de Italia.

También puedes completar con el número de clase, por ejemplo: clase 01, y con el módulo, si existe tal división en tu planificación.

2. Define los objetivos.

Los objetivos se relacionan con lo que pretendes lograr y lo que deseas que los  estudiantes desarrollen después de esta clase.

Puedes definir un objetivo general y objetivos específicos. Lo que es general será el objetivo principal, si volvemos al ejemplo de la primera clase del curso de cocina italiana, el objetivo general puede ser: hacer que los estudiantes comprendan la influencia de la cultura e historia italiana en la cocina del país.

Ya los objetivos específicos, por otro lado, pueden ser otras cosas menos importantes pero aún relevantes que deseas transmitir en tu clase.

3. Define el contenido.

Es en esta parte que detallas estas tres categorías de contenido de las que hablamos anteriormente: conceptual, procedimental y actitudinal.

Puedes decidir cuál de estas competencias vas a trabajar en tu clase. Volviendo a nuestro ejemplo, para la primera clase del curso de cocina italiana, lo ideal es tener solo contenido actitudinal.

Entonces, podemos agregarle temas, como por ejemplo:

  • Breve historia de Italia
  • Cultura extranjera e influencias
  • Platos típicos

4. Establecer la metodología

La metodología significa la forma en que utilizarás para pasar el contenido definido en el último paso.

¿Es una clase expositiva? ¿Habrá diapositivas? ¿Imágenes? ¿Videos? ¿Habrá algún debate? ¿Será necesario un ejercicio al final?

Depende del profesor decidir qué es lo mejor según las características de sus alumnos y el contenido de la clase.

5. Establecer el horario

Este es el momento de definir la duración y los tiempos de cada parte del contenido, de la clase en general y para la entrega de ejercicios.

Un consejo es no hacer que la clase sea demasiado grande, puede perder la atención de los estudiantes.

Lo recomendado es separarlo en módulos, con videos cortos y poner algo diferente (chistes, historias, curiosidades, etc.) de vez en cuando para que tampoco sea demasiado fastidioso.

6. Piensa en los recursos

Aquí, identificarás las referencias bibliográficas para la clase, enlaces a contenidos online, entre otros recursos que pueden ser necesarios para el desarrollo y la conclusión de la clase.

7. Define el tipo de evaluación

Por último, pero no menos importante, es hora de definir cómo evaluarás el aprendizaje de los estudiantes y tu propia enseñanza.

Existen varios métodos para evaluar la clase.

Puede ser una prueba tradicional, ejercicios de repetición, ejercicios prácticos, un cuestionario e incluso un simple chat con los estudiantes, en el que puedes solicitar sus comentarios sobre la metodología de la lección y el aprendizaje del contenido.

Entonces, ¿viste cómo debería ser la planificación de tu clase y ahora la quieres aplicar?

>> Haz clic aquí para copiar nuestra plantilla de plan de clase en Google Docs.

Mira cómo hacer la descarga del archivo:

Si quieres crear una copia editable en tu propio Google Drive, sigue estos pasos:

 

La necesidad de la planeación didáctica

Aprender cómo hacer una planeación didáctica de buena calidad debe partir del principio de la necesidad y objetivo del curso. Con la información en tu poder podrás progresar hacia las metodologías de aplicación de contenido, evaluaciones, material de referencia y todo lo que juzgues necesario.

La claridad del documento es fundamental para la organización, porque le da un rumbo a toda la actividad.

La planeación didáctica es nada más y nada menos que una metodología que consiste en el modelo escogido para enseñar un asunto o materia.

La idea es que te sirva de guía para alcanzar tus objetivos y para que los alumnos tengan un aprendizaje consistente. 

Por eso, lo más importante es que la planeación tenga los principales datos de la materia o curso. Esto significa que deben estar registrados algunos puntos como lo que será enseñado, la temática de las clases y sus respectivos objetivos, la meta general del curso, el formato de evaluación y otros detalles.

Por tratarse de un material en el que estará todo previsto, debe formar parte de un documento detallado, informativo y estandarizado.

Además, cuando se hace la planeación didáctica, claridad y objetividad están presentes. Por ese motivo se pueden utilizar todos los recursos disponibles con más eficiencia y sistematizar las actividades de acuerdo con el tiempo que tienes disponible.

Bueno, y tú ¿cómo te preparas para dar clase? 

Para ayudarte más, no dejes de leer nuestro post que cuenta todo sobre planificación didáctica de cursos online

Este post se publicó originalmente en abril de 2019 y se actualizó para contener información más precisa y completa.

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