Cerrar

¿Qué son las metodologías ágiles y para qué sirven? ¡Reconócelas fácilmente!

Descubre qué son las metodologías ágiles y cómo están cambiando la gestión de proyectos.

imagen de un documento y un lapiz escribiendo en él, representando qué son las metodologías ágiles

Durante años se han implementado y desarrollado nuevos modelos de gestión de proyectos, buscando obtener mejores resultados con menos esfuerzos y ahorrar tiempo. 

En ese sentido, especialistas del mundo de los negocios y las nuevas tecnologías han creado métodos para optimizar su tiempo y el de sus equipos de trabajo.

Considerando estos aspectos, preparamos este post para explicarte qué son las metodologías ágiles y cómo pueden impactar positivamente en tu negocio. ¡Sigue leyendo!

Post index MenuÍndice
¿Qué son las metodologías ágiles? ¿Para qué sirven las metodologías ágiles? Conoce los fundamentos de las metodologías ágiles Ventajas y desventajas de las metodologías ágiles Tipos de metodologías ágiles más usadas Mejora la efectividad de tu gestión
Volver al índice

¿Qué son las metodologías ágiles? 

Son aquellas que te permiten adaptar el modelo de trabajo a las necesidades y condiciones de un proyecto, para ejecutarlo más eficientemente.

Se trata de herramientas que se adecuan al cambio continuo, no solo tecnológico, sino también a los que surgen en cualquier proceso como, por ejemplo, los relativos a la gestión de equipos de trabajo.

Para las metodologías ágiles, es importante poder hacer modificaciones de una manera rápida y sencilla, pues su objetivo es posicionar a los negocios que las utilizan entre los más competitivos del mercado. 

Muchas empresas se dedican a un determinado servicio, pero los clientes siempre buscarán las que lo ofrezcan en menos tiempo, más personalizado y resuelvan cualquier imprevisto que aparezca en el camino.

En pocas palabras, las metodologías ágiles impulsan todos los procesos de un negocio, optimizando al máximo sus recursos. 

Puedes aprovechar sus beneficios si haces informes de gestión con frecuencia, reinventándote y determinando cuáles son los puntos a reforzar y qué buenas prácticas estás realizando.

Incluso, es posible comparar negocios que usan herramientas como Scrum, Kanban o la metodología Lean con otros que utilizan métodos tradicionales. La diferencia se traduce en resultados tangibles como mejores tiempos de entrega, personalización y menor empleo de recursos.

En un mundo tan cambiante y demandante como el actual, las metodologías ágiles son un diferenciador que puede determinar el éxito de un producto, porque un negocio que no se prepare para las innovaciones constantes, no logra sobrevivir y mucho menos triunfar.

¿Para qué sirven las metodologías ágiles?

Las metodologías ágiles proporcionan más que una guía de trabajo, son una forma de ejecutar todas las tareas, ya sean grandes o pequeñas, con practicidad.  

Además, permiten desarrollar simultáneamente varios procesos en un mismo proyecto y gestionar tareas eliminando las limitaciones de los métodos verticales, en los que una acción solo puede empezar después que haya terminado la anterior.

Conoce los fundamentos de las metodologías ágiles 

Estos métodos tienen una serie de normas materializadas en el manifiesto Agile que cuenta con doce características fundamentales, orientadas al continuo cambio tecnológico, innovador, medio ambiental, etc. 

Aquí, te presentamos los cuatro ejes más importantes sobre los que se han construido las herramientas de trabajo continuo. 

1. Divide las tareas 

Cada vez que inicies un nuevo proyecto debes dividir las tareas. Así, tendrás claro los recursos que necesitarás en cada etapa y podrás medir la eficiencia con la que avanzas. 

Al dividir una tarea en otras más pequeñas, ejerces un control mucho mayor a cada paso dado.

2. Acepta los cambios

Vengan de donde vengan recíbelos siempre bien, porque mientras más rápido te adaptes, más podrás desarrollarte. 

3. El cliente es parte del equipo

Muchos negocios ven a los clientes como un enemigo al que hay que vencer dándole lo que pide, pero no es así. Ellos son un punto básico de todas las tareas, pues nadie sabe mejor que están buscando.

Así que inclúyelos en tu progreso y considéralos parte de tu equipo. De esta forma, tu producto o servicio tendrá muchas menos fallas.

4. Margen de error nulo o mínimo

Debido a la naturaleza simplificada de las metodologías ágiles, es posible reducir el margen de error al mínimo, ya que puedes detectar y resolver los errores a tiempo. 

A diferencia del modelo tradicional en el que los errores solo aparecen al final, trayendo mayores pérdidas y costos.

Ventajas y desventajas de las metodologías ágiles

Como todo, estas metodologías tienen sus pros y sus contras, aunque a largo plazo se espera que muchas de las desventajas se resuelvan.

Ventajas 

  • Herramientas para gestionar proyectos de manera efectiva.
  • Adaptabilidad. 
  • Equipos de trabajo funcionando con facilidad y practicidad. 
  • Colaboración del cliente que hace que obtenga los resultados que desea.

Desventajas 

  • Debido a la rápida adaptabilidad, existe poca documentación de los procesos de desarrollo, lo que podría imposibilitar la repetición exacta de las fórmulas de éxito. 
  • Centra su potencial en las personas, creando una cierta dependencia de ellas. 

Tipos de metodologías ágiles más usadas 

En la actualidad, existen muchos modelos ágiles adaptados a diferentes tipos de proyectos y estilos. Aquí te dejamos algunos ejemplos.

1. Metodología SCRUM

Esta es la metodología ideal para proyectos grandes, ya que separa en pequeñas partes cada etapa, y luego las subdivide en tres pasos fundamentales: análisis, desarrollo y testeo. 

De esta forma, resulta casi imposible cometer errores porque puedes detectarlos a tiempo. 

Uno de los mejores ejemplos de Scrum es el Product Owner, la implementación basada en el pedido de los stakeholders.

2. Metodología ágil KANBAN

¿Alguna vez has sentido la necesidad de crear una agenda de tareas para cada proyecto? 

Pues con el método KANBAN podrás llevarlo a cabo, ya que su principal objetivo es tener claras cuáles son las actividades por hacer y realizadas, elaborando una especie de tarjeta visual dividida en tres recuadros: tareas pendientes, en proceso o terminadas. 

3. Metodología Programación extrema (XP)

Como ya te hemos dicho, el cliente resulta ser un aliado estratégico en el desarrollo de un producto o servicio. Gracias a la Programación extrema, la comunicación antes rígida con los consumidores del producto o servicio se simplifica, al incluirlos en los equipos de trabajo.

4. Metodología Lean Six Sigma

Gracias a la metodología Lean Six Sigma se identifican las fallas como oportunidades de mejora, contabilizando los errores en un producto desarrollado.

Si tiene más de 3 sigmas, debes cambiarlo. Así, mides la evolución de tu negocio, identificando los fallos y resolviéndolos para mejorar constantemente. 

5. Desing sprint 

Si deseas realizar un producto completamente personalizado, esta es la metodología ideal, pues se centra en el ser humano como eje de desarrollo.

Su capacidad de adquisición, entre otras cualidades relacionadas con el consumidor final, permite concretar sus deseos y atender sus necesidades.

6. Agile Inception

Por medio de este método, puedes definir las razones para diseñar un proyecto y enumerar los puntos que te inspiran a resolver problemas.

7. Product Box

Con esta metodología, es posible materializar y definir cómo venderías tu proyecto si tuvieras que exhibir sus mejores características en un centro comercial.

Mejora la efectividad de tu gestión

Ahora que ya sabes qué son las metodologías ágiles, cuáles son sus puntos fuertes y cómo puedes aplicarlas en tu negocio, llegó el momento de darle un impulso a tu gestión.

Recuerda que la agilidad, entender las necesidades de tus clientes y escucharlos para ofrecerles un producto que resuelva sus dolores puede ser la clave del éxito para muchos emprendedores, como tú.

Y para darte una ayudita más en este sentido, te dejamos un post con todo lo que necesitas saber sobre gestión de proyectos. ¡No lo desperdicies!