¿Qué es la resiliencia y cómo aplicar este concepto?

¿Qué es la resiliencia y cómo aplicar este concepto?

Echa un vistazo a estos 5 consejos para ser una persona resiliente en tu día a día.

A medida que el mercado laboral evoluciona, también aumentan las exigencias de desempeño de los profesionales. Teniendo en cuenta esto, seguramente has oído hablar de la resiliencia, pero ¿estás seguro de saber qué significa esto?

El término suele ser usado para referirse a una característica deseable de los profesionales en diversos campos. Sin embargo, también representa una habilidad que ayuda a mantener el equilibrio de la salud mental en situaciones complicadas.

Así, se puede decir que la resiliencia es algo positivo tanto para el aspecto profesional como para evitar el riesgo de problemas de salud, como el Síndrome de Burnout. Al final, si los desafíos se vuelven cada vez más complicados, necesitamos siempre estar preparados para enfrentarlos.

¿Te has preguntado alguna vez qué es y cómo tener más capacidad de resiliencia? Echa un vistazo en el resto del artículo para comprender mejor el significado de esta palabra y cómo aplicarla a tu vida cotidiana.

VÍDEO | Mini clase: Resiliencia, la clave para el éxito de los emprendedores

Índice
¿Qué es la resiliencia? Ejemplos de resiliencia ¿Qué caracteriza a una persona resiliente? ¿Cómo desarrollar la resiliencia? Empieza a aplicar la resiliencia tu vida diaria 

¿Qué es la resiliencia?

El concepto de resiliencia proviene del área de la física, en referencia a la propiedad que algunos cuerpos tienen de volver a su forma original después de la deformación. En el ámbito profesional, la palabra ha sido utilizada para referirse a la capacidad de adaptarse a los cambios y a las adversidades diarias.

Las dificultades forman parte de la vida personal y profesional. El secreto del éxito es no evitarlas por completo, ya que esto es imposible. De hecho, la forma correcta es aprender a convivir con ellas y especialmente a manejar tus emociones al enfrentarlas.

La necesidad de mejorar la resiliencia al realizar las tareas laborales es cada vez más clara, ya que la mayoría de las áreas de actuación se han vuelto altamente competitivas y cargadas de presión. Los profesionales se encuentran en una constante competencia por el desempeño, y no todos pueden administrarlo de la mejor manera.

Ejemplos de resiliencia

Algunas personas han sido ejemplo de resiliencia pues han tenido que pasar muchos obstáculos para estar donde ahora se encuentran, el camino que ellos recorrieron no ha sido fácil, sin embargo es una lección de vida para las demás personas y representan muy bien el significado de resiliencia.

Walt Disney, pionero de industria de la animación

El fundador de la empresa que lleva su nombre, que es dueña de franquicias como Star Wars o el Universo Cinematográfico de Marvel y que además generó ingresos aproximados de 69.600 millones de dólares en 2019, también tuvo que enfrentar duras pruebas.

En un principio intentó ser caricaturista para un diario, sin embargo fue rechazado y tuvo que trabajar en un estudio creando piezas gráficas de publicidad.

En su juventud emprendió un negocio relacionado al diseño junto con un amigo, pero no les fue bien y cerraron, después de esto se daría una segunda oportunidad creando un nuevo negocio de animación de cortometrajes, pero también quebró.

Tras vender su cámara y todas sus pertenencias para emigrar a Hollywood, no pudo encontrar trabajo en ningún estudio y tuvo que animar en el garage de su hermano.

Incluso ya cuando su situación había mejorado tuvo problemas con Universal, la cual adquirió los derechos sobre su creación «Oswald, the lucky rabbit» luego de pagarle incluso menos de lo acordado.

A pesar de todo esto Walt siguió soñando y pensando que en alguna ocasión se le daría la oportunidad de poder destacar en lo que a él le gustaba hacer, pues nunca dejó de ser un soñador.

Imagen de Wald Disney en su biblioteca un ejemplo de resiliencia.

Jack Ma, fundador de Alibaba

Jack Ma es uno de los hombres más ricos de China, con un patrimonio aproximado de 231 mil millones de dólares. Jack Ma fue una persona a quien se le presentaron diversos obstáculos, pues no era un buen estudiante de hecho la universidad de Harvard lo rechazó 10 veces y de hecho, casi no entra a la secundaria.

También fue rechazado en 30 empleos diferentes, incluyendo uno en KFC, pues de 24 personas que se presentaron a 23 vacantes de empleo en esta empresa, Jack fue el único que no logró obtener el empleo, pero eso no es todo pues incluso después de fundar Alibaba, el Silicon Valley también le dio la espalda.

Aún después de todos estos golpes recibidos Jack nunca perdió la alegría ni las ganas de superarse, siendo un claro ejemplo de resiliencia hasta alcanzar el objetivo que tanto había anhelado.

Imagen de Jack Ma en una conferencia un ejemplo de resiliencia.

Michael Jordan, leyenda de la NBA y el básquetbol.

Michael Jordan es reconocido mundialmente y considerado por muchos el mejor jugado de básquetbol de todos los tiempos.

Durante toda su carrera anotó más de 32.000 puntos, consiguió 6 anillos de campeón de la NBA con los Chicago Bulls y además ganó muchos premios individuales en distintas categorías.

Sin embargo, al principio no todo fue fácil para Michael, pues a los 16 años ya amaba el básquetbol y su sueño era entrar al equipo de básquet de su escuela de las quince posiciones disponibles, Michael no consiguió hacerse con ninguna.

Y aunque después de dicho episodio ya destacaba como jugador, profesionalmente también tuvo muchos tropiezos, tantos que en una oportunidad confesó que había fallado más de 9.000 tiros en su carrera, había perdido casi 300 partidos y que en 26 oportunidades sus compañeros le confiaron “el tiro ganador” y todas ellas las falló.

A pesar de todas las caídas que sufrió Michael aprovecho esos errores para aprender e impulsar su carrera hacia adelante, llegando a convertirse en la leyenda que es hoy.

Imagen de Michael Jordan jugando básquetbol, un ejemplo de resiliencia.

¿Qué caracteriza a una persona resiliente?

1. Conocen sus virtudes y sus limitaciones

Una persona resiliente se conoce a sí misma y esto los vuelve fuertes frente a los retos y las adversidades, son personas que saben usar la resistencia a su favor teniendo en cuenta sus fortalezas y sus habilidades, lo que les lleva a ponerse metas alcanzables y a entender los recursos con los que cuentan para lograrlas.

2. Cultivan la creatividad

Las personas resilientes no solamente intentan caminos ya conocidos para solucionar posibles problemas, entenderá que una derrota le dará una visión distinta y mucho aprendizaje, luego transformará ese aprendizaje en algo útil para poder lograr lo que se proponga.

3. Confían en sus capacidades

Este tipo de personas al conocer sus limitaciones y sus habilidades, confían mucho en ellos mismos y son conscientes de lo que son capaces de hacer y de como pueden transformar su realidad, no se dejan distraer de sus objetivos y se sienten seguros y convencidos de que en algún momento lo lograrán.

Imagen de niño levantando el dedo indice mostrando felicidad y confianza

4. Aprovechan las dificultades y las convierten en aprendizaje

Estas personas suelen enfrentrar situaciones difíciles que podrían desmotivarlos, sin embargo, son capaces de proyectarse más allá de los malos momentos, y no se desesperan. En efecto, esto hace que su visión sea la de aprovechar las crisis y verlas como una oportunidad para generar cambios.

5. Practican el mindfulness

Es probable que no sepas qué es Mindfilness o consciencia plena. Para explicarlo de una forma simple, podríamos decir que mindfulness es la forma de vivir el aquí y el ahora, la aceptación plena de lo que sucede sin caer en lamentaciones o sentimientos de culpabilidad.

Estas personas no se encuentran ansiosas por el futuro ni arrepentidas por su pasado, sino que aceptan las cosas como vienen y las disfrutan mientras duren.

6. Son objetivos y optimistas

El saber sus habilidades, los recursos con los que cuentan y las metas claras hacen de ellos personas objetivas, no obstante también son optimistas pues se centran en los aspectos positivos sin dejar el realismo de lado lo que les da mayores oportunidades de improvisación ante lo no planeado.

7. Se rodean de personas con una visión similar.

Las personas resilientes saben que solos no llegarán muy lejos, es así que intentan por todos los medios cultivar amistades valiosas que tengan una visión similar de la vida con las cuales puedan compartir su actitud positiva y su realismo objetivo, creando así una red de apoyo para la vida.

Imagen de un grupo de amigos abrazados adelante de una pizarra.

8. Saben que no pueden controlar las situaciones

Y por tal motivo no se sienten culpables e inseguros, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las variables y han aprendido a lidiar con la incertidumbre y no les molesta no tener el control, en cambio ellos se centran en controlar sus emociones en los momentos difíciles.

9. Son flexibles ante el cambio

Aunque las personas que practican la resiliencia tienen una imagen y objetivos claros, tienen también suficiente flexibilidad para adaptar sus planes y saber improvisar en los momentos oportunos adaptando sus metas o sus estrategias, pues estas personas no se cierran al cambio ni se aferran a planes iniciales, pues saben que todo cambia y no pueden controlar las situaciones.

10. Son tenaces 

La flexibilidad en estas personas no significa que vayan a renunciar a lo que quieren, sino que son perseverantes, pero de una manera inteligente, pues saben que no se deben luchar batallas perdidas, sino que se deben aprovechar las oportunidades que son brindadas para obtener lo que buscan.

11. Cuentan con un buen sentido del humor

Son capaces de reírse de las adversidades y tomar las situaciones con calma, incluso haciendo bromas con sus pesares, al fin y al cabo la risa es una forma de mantenerse optimistas y enfocarse en los aspectos positivos de cada situación.

12. No se rehúsan a recibir ayuda o apoyo

Las personas resilientes reconocen las habilidades de las demás personas y saben cuando pedir ayuda y no se rehúsan cuando alguien les quiere apoyar.

En el caso que fallen, saben que es importante tener personas que los apoyen tanto moralmente como personas que los ayuden a impulsarse de nuevo.

Imagen de una silueta oscura estirando la mano y brindando ayuda.

¿Cómo desarrollar la resiliencia?

Como ya debe haber quedado bastante claro, la resiliencia es un rasgo muy valioso en el entorno corporativo. Al fin y al cabo, representa a un profesional que no se deja afectar por las dificultades y puede entregar un buen desempeño al vencer las barreras que se le presentan.

¿Estás queriendo convertirte en alguien con capacidad de resiliencia? Aprovecha los siguientes consejos para aplicar esta idea a tu vida diaria.

1. Comprende bien tus capacidades

Un profesional que no tiene confianza en sus propias habilidades tendrá muchas dificultades para desarrollar la capacidad de resiliencia. Ante cualquier barrera, no tendrá donde apoyarse para enfrentar este desafío.

Una forma de trabajar esta habilidad es saber muy bien lo que puedes hacer bien. Dirige tu mirada a tu trabajo y observa los momentos en que has tenido éxito y un buen reconocimiento.

Siempre que surgen nuevos desafíos, puedes recordar este historial positivo y ganar más confianza para enfrentarlos.

Mujer señalando hacia el frente y en texto a su costado la frase You can do it para reforzar una actitud resiliente.

2. Construye relaciones saludables

Nadie es una isla, ya que las personas dependen naturalmente unas de otras. Por lo tanto, para trabajar tu resiliencia necesitas construir una red de relaciones, preferiblemente con aquellos que hacen una contribución positiva a tu vida.

Estas personas pueden servir como un refugio seguro en situaciones difíciles. El camino de la resiliencia también implica contar con otros para hacer frente a las dificultades que surgen en tu vida diaria.

Recuerda que estas relaciones deben ser caminos de ida y vuelta. Es decir, al igual que otros están a tu disposición para ayudarte, tú también debes tener esta actitud con ellos.

Imagen de dos hombres saludandose de manos dadas.

3. Busca ver el lado positivo

La resiliencia actúa como un escudo contra las adversidades, y su fuerza se basa en la capacidad de ver el lado positivo de las situaciones.

Esto es algo muy difícil de hacer al principio, especialmente si eres una persona más negativa. Sin embargo, como cualquier ejercicio, requiere compromiso y constancia para empezar a mostrar signos de progreso.

Una manera simple de hacer esto es crear un diario en el que puedas escribir todas las cosas positivas que sucedieron en el día, por más pequeñas que sean. Con el tiempo, te resultará más fácil ver el lado positivo de las cosas.

Imagen de una mujer con el dedo pulgar hacia arriba haciendo alusión al optimismo y la resiliencia

4. Prepara planes de contingencia

Muchas personas son naturalmente contrarias al cambio. Esto generalmente se debe a que no están seguras de lo que harán. En este caso, la solución es simple: solo tienes que crear el hábito de hacer planes de contingencia para los casos más probables.

Esto requiere ejercitar la creatividad no solo para pensar en escenarios hipotéticos, sino también para diseñar los planes correctos para enfrentarlos. Una excelente manera de hacer esto es observar los hechos más frecuentes que suelen dañan tu psicológico.

Por ejemplo, si un profesional de ventas está constantemente en dificultades para tratar con clientes que abandonan la oferta en el último minuto, claramente hay que hacer algo. Una posibilidad es elaborar un plan enfocado en cómo actuar en estos momentos para que el problema ya no sea una sorpresa.

Imagen que muestra a dos varones frotándose sus propias manos en espera de algo.

5. Aprende con cada crisis enfrentada

El proceso de resiliencia es continuo, no definitivo. Tu objetivo debe es ser cada vez más fuerte para poder hacerle frente a situaciones cada vez más grandes, y el aprendizaje es fundamental para este proceso.

Considera las dificultades que has enfrentado en el pasado y siempre trata de sacarle una lección. Intenta ver cuales de las tomas de decisiones te llevaron a ellas y cómo has manejado todo esto. 

El aprendizaje de este ejercicio te ayudará a enfrentar mejores situaciones equivalentes en el futuro, aumentando tu capacidad de resiliencia y, por lo tanto, tu capacidad de recuperación.

Una imagen de una mujer señalando con el dedo índice hacia el frente mientras sonrie y mueve la cabeza, impulsando la resiliencia.

Empieza a aplicar la resiliencia tu vida diaria 

Ahora que ya conoces la definición de resiliencia y comprendes tu valor para tu vida y tus negocios, puedes empezar a buscar formas de aplicarla a tu vida diaria. Aprovecha los consejos de este artículo para que puedas aprender por dónde empezar y mantenerte en el camino de pleno perfeccionamiento.

Además, recuerda que la capacidad de resiliencia solamente se puede lograr si tu salud mental está en equilibrio. Si el proceso se vuelve demasiado difícil, no dudes en buscar la ayuda de un profesional.

La resiliencia es una herramienta fundamental para tu éxito profesional. Y otro ingrediente que necesitas para esto es sentirte bien en el entorno donde desarrollas tus actividades. Así que aprovecha para ver los ¡10 consejos que hemos reservado para que alcances la calidad de vida en el trabajo!

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